El Programa de Apoyo a Temporeros, que desarrolla la Consejería de Salud y Bienestar Social, está destinado a apoyar a las familias que carecen de recursos humanos y económicos para poder atender a sus hijos menores de edad de manera adecuada en su entorno por motivos laborales, fundamentalmente por llevar a cabo tareas agrícolas intensivas.
Los municipios donde se llevan a cabo este programa son Balazote, Casas Ibáñez, Fuentealbilla y Villamalea, en la provincia de Albacete; Daimiel, Moral de Calatrava, Socuéllamos, Tomelloso, Valdepeñas y Villarrubia de los Ojos, en la provincia de Ciudad Real; Ledaña, Minglanilla, Mota del Cuervo, Quintanar del Rey, San Clemente, Las Mesas, Villalpardo, Graja de Iniesta e Iniesta, en la provincia de Cuenca; y La Puebla de Almoradiel, El Toboso, Miguel Esteban y Villanueva de Alcardete, en la provincia de Toledo.
La consejería también ha financiado en los meses de diciembre de 2009 y enero de 2010 con una inversión de 18.000 euros este mismo programa en las localidades albaceteñas de Bienservida y Villapalacios para los hijos e hijas de temporeros del campo dedicados a la recolección de la aceituna.
El año pasado, 612 niños y niñas se beneficiaron del programa, que ofrece una mayor calidad de vida a los pequeños, con cuidados específicos y facilitándoles el acceso a los colegios durante el curso para que no interrumpan su desarrollo educativo en esas semanas de labores de sus padres en el campo.
El objetivo es conciliar la vida laboral y familiar en áreas rurales de la comunidad autónoma cuya fuente de ingresos son los trabajos temporales agrícolas, como la vendimia o la recolección de la aceituna, que pueden conllevar incluso el desplazamiento durante un tiempo de los progenitores.
Cubrir las necesidades básicas de alimentación, cuidado e higiene de las personas menores en edad escolar, facilitar la asistencia al colegio de los niños y niñas, desarrollar en comportamiento cívico-social aceptable dentro de la comunidad y ocupar el tiempo libre en actividades enriquecedoras para la formación personal son los objetivos específicos de este servicio, conocido como guarderías de vendimia.
Las actividades y atenciones que reciben los niños y niñas son múltiples y variadas, aunque predominan las de carácter personal (descanso, higiene personal, vestido, alimentación, medicación si procede, acompañamiento al médico) y educativas (traslado y recogida de los centros escolares, apoyo en la tarea escolar, contacto y coordinación con profesores y tutores o refuerzo en las materias más deficitarias, entre otras).
También se llevan a cabo actividades lúdicas (animación sociocultural, como: talleres, video forum, juegos de psicomotricidad, juegos cooperativos, gymkhanas, dinámicas de grupo o juegos de presentación).